diumenge, 16 d’octubre de 2011

El oso goloso y el conejo




Un día normal, como todos los días, el conejo Ito se iba a pasear por la ciudad. Cuando llegó a la calle Cuenca se encontró con un oso muy triste. El conejo le dijo:
-¿Oso qué te pasa?
El oso contestó:
-Yo venia a pasear por aquí con mis padres. Después, me he girado y ya no estaban, y al final he escuchado a un hombre que había cazado a dos osos y esos osos creo que eran mis padres.
El conejo dijo:
-No te preocupes, yo te cuidaré.
El conejo Ito y el oso se fueron a casa de Ito. Cuando llegaron Ito le preguntó al oso:
-¿Oso, qué quieres de comer?
El oso dijo:
-Chocolate, es mi comida favorita.
Ito le dió chocolate y después preguntó:
-¿Cómo te llamas oso?
El oso dijo:
-Yo me llamo Goloso ¿y tú conejo?
El conejo dijo:
-Yo me llamo Ito.
Ito le dijo a Goloso:
-¿Estás seguro de que son tus padres a los que cazaron?
Goloso dijo:
-No, pero es lo más probable.
Al siguiente día, Goloso y Ito se fueron a la ciudad en busca de los padres de Goloso. Después de un rato, buscando se cayeron por un agujero y cayeron encima de los padres de Goloso, y Goloso dijo:
-Papis, al fin os encuentro.
Los padres le dijeron que en la pared ponía que sólo un conejo podría abrir la puerta para salir de allí. Ito dijo:
-Yo soy un conejo, la puedo abrir.
Ito abrió la puerta y todos pudieron salir. Los osos le dieron las gracias a Ito y todos se despidieron.
                                      Margarida