diumenge, 6 de novembre de 2011

Un montón de frutilupis

    Había una vez un país que era todo de frutilupis. Los frutilupis son como golosinas y tienen forma de ositos de goma ¡Si te los comes te quedas impresionado de lo deliciosas que están!
   Bueno pues habían dos hermanos llamados Fill y Nelson. Los dos hermanos les fascinaban los frutilupis, estaban obsesionados, por suerte vivían en aquel país que todo era de frutilupis y se pasaban el día comiendo. Un vecino nuevo vino a la ciudad Hipermegasuperfrutilupi  en donde viven Fill y Nelson ese señor tan estraño que nunca salía  de su mansión antigua. Un día Fill y Nelson se quedaron sin frutilupis, en su casa no había ni uno, para ellos era una tragedia.
Y llamaron a la puerta  del vecino nuevo por si le dejaban unos frutilupis, no podían comerse las calles aunque fuesen por que es ilegal. Les abrió la puerta un señor  con cara de pepino, no parecía muy amistoso y los hermanos le dijeron a coro:
-Hola señor,¿nos puede dar unos frutilupis?
-¿En serio que queréis unos frutilupis? Yo os daré unos frutilupis juas, juas, juas -dijo el señor.
   Toma os daré montones de frutilupis dijo el señor. Abrió una puerta y había una sala llena de montones de frutilupis de todos los sabores fresa, limón, pera, mandarina, manzana, plátano, melón, sandía, kiwi, ciruela, melocotón, uva...
   Los hermanos no podían comer ninguno más, estaban llenos el se les acercó y les dijo: “tomad estos caramelos”.Aunque los hermanos  estaban llenos no podían resistirse y se comieron los caramelos pero no les sabía a nada ¡ les había quitado el gusto! El señor les engañó, metió sus gustos en dos tarros de cristal.
   De repente el perro Lucky saltó por la ventana y se rompieron los frascos. El gusto volvió a la normalidad derrotaron a ese señor y ...
                                                              Lucía