dimecres, 8 de febrer de 2012

Experiencia

Un día de fallas, cuando tenía 2 años estaba en el bungalow de mis abuelos, mientras nadie me vigilaba me caí por las escaleras y rompí un ladrillo de la escalera con la cabeza y también me hice la cicatriz que tengo actualmente en la nariz. Todo el mundo se quedó asustado y mi padre y Pepín, un amigo suyo, me llevaron a urgencias. Por suerte el médico dijo que no pasaba nada y también les dijo a mi padre y a Pepín que no me durmiera en el coche. Al final no pasó nada y todo salió bien.
                                                                                                       Fedra